Rakel Cabrerizo · Sukha
Cielos Hilados
Hubo un tiempo en que las emociones me atravesaban sin aviso, antes de que pudiera darles forma o palabra.
Cielos Hilados nace de ahí: de ese espacio interior previo a la comprensión, donde el cuerpo ya siente
lo que la mente todavía no sabe nombrar.
Son once fotografías mías, tomadas mirando al cielo, intervenidas a mano con hilo y aguja.
Los pájaros bordados son la salida de esas emociones: su vuelo, su deriva, su manera de no quedarse dentro,
de no enquistarse, de no callarse. Cada cielo encarna una emoción distinta —
un latido íntimo que el cuerpo ya sentía mientras la conciencia aún miraba de lejos.
Lo que entra con estas obras en un espacio es belleza sin ruido, sutileza que no cansa,
calma que no es vacío. Un cielo que cambia según la luz del día. Un hilo que recuerda
que hubo una mano, una aguja, un tiempo lento dedicado a eso.
Una invitación silenciosa a detenerse, a mirar, a sentir algo que no siempre tiene nombre.